En las mañanas
despierto envuelta
en sábanas llenas
del recuerdo
del encuentro
de nuestros sexos
a veces cogiendo
a veces haciendo
-amor-
Luego llama
la responsabilidad
que me hará
encontrarme
con la amenza
de borrar
de mi cuerpo
el recuerdo
-de tu sexo-
Y es entonces
cuando empieza
la batalla
poco a poco
ella, el agua
cubre mi cuerpo
y sin decoro
va fumigando
-tu recuerdo-
Al final
de la batalla
mi piel
ya no huele a vos
mi cuerpo
ya no sabe a vos
pero el recuerdo
él, sigue vivo
-en mi sexo-
Nov 2007